Sobre el 14 de agosto

Desde el primer día y todos los días construyendo la educación pública

¿Qué es el 14 de Agosto y por qué se recuerda cada año?

El 9 de agosto de 1968 el gobierno de Pacheco Areco ordenó el allanamiento de la Universidad de la República con la excusa de que se depositaban armas y panfletos violatorios de las medidas prontas de seguridad vigentes. Este hecho motivó múltiples denuncias públicas y movilizaciones por parte de los estudiantes. El 12 de agosto durante una movilización que partía de FVet en contra de actos de represión sucedidos días antes, hieren de bala a Líber Arce, quien muere dos días más tarde, convirtiéndose en el primer estudiante asesinado por el Estado de ese período, siendo desde ese entonces el 14 de agosto recordado como el dia de los mártires estudiantiles. 

Las manifestaciones eran cada vez mas frecuentes, incialmente por presupuesto para la educación y boleto estudiantil gratuito y posteriormente contra las medidas de liberalización económica del gobierno dictatorial, la represión, encarcelamiento, tortura y desaparición de varios militantes de diversas organizaciones sociales. 

Es así que en los años sucesivos son asesinados varios estudiantes más, entre ellos quien diera nombre a nuestra agrupación, Susana Pintos, todos en contexto de lucha contra el orden social que intentaba establecer la dictadura cívico militar de la época. 

El día de los mártires estudiantiles hoy

Cada 14 de agosto nos permite a la luz del origen de la fecha, reflexionar sobre el estado de organización y movilización de los estudiantes en la actualidad, las organizaciones existentes y las reivindicaciones que se plantean. 

Creemos de vital importancia detenernos en este punto a los efectos de poner sobre la mesa elementos que nos permitan a los estudiantes ser críticos con el estado del movimiento estudiantil, no reivindicar el día de los mártires estudiantiles como una cuestión meramente formal y folclórica y hacer realmente un análisis que nos permita elevar nuestro nivel de conciencia y organización sobre los problemas que nos son propios, sobre los problemas estudiantiles reales. 

Actualmente nos encontramos frente a una situación de estancamiento económico del país, donde miles de uruguayos se encuentran desempleados o con condiciones de trabajo que se han ido precarizando, ante una pérdida del poder de compra de la clase trabajadora y encarecimiento de la vida en general, que redunda en un empeoramiento de las condiciones de vida de gran parte de los uruguayos. 

Ante esto en el plano de la discusión nacional tenemos por un lado a los sectores afines al oficialismo que desde sus organizaciones y desde el propio gobierno excusan esta situación en los problemas generados por la pandemia o por la mala gestión de los gobiernos anteriores. 

Por otro lado, encontramos a los sectores de la oposición al gobierno, que tanto desde el progresismo como corriente política, así como desde otros sectores de la llamada izquierda e incluso desde diversas organizaciones sociales, plantean que todos los problemas que aquejan a los trabajadores son culpa de que cambió el partido de gobierno, y que el mayor de los problemas que hay que combatir hoy en día es la Ley de Urgente Consideración. 

En este escenario, donde la mayoría de las organizaciones estudiantiles son conducidas por corrientes progresistas, hay una gran ausencia en la discusión de cuáles son los problemas reales y concretos que tenemos los estudiantes, que no son solo producto del empeoramiento de las condiciones de vida, pero que sin duda poco tienen que ver con la LUC. 

Clara muestra de esta situación es la forma en que la FEUU se adhirió al referéndum contra los 133 artículos de la LUC, secundando al PIT-CNT y el progresismo, no sólo sin generar debate al respecto con la masa de estudiantes, sino que además lo hizo dejando de lado las necesidades más sentidas y que nos afectan realmente a los estudiantes en un contexto tan particular. Momentos en los que los estudiantes hemos visto recortados nuestros derechos, con incertidumbres en cursos y evaluaciones, entre otras situaciones, parecieron ser ignorados por la Federación en el primer año de pandemia, que en contadas oportunidades discutió al respecto de esto, y menos aún planteó medidas de lucha de cara a la defensa de los derechos de los estudiantes y hacia lograr soluciones a los problemas que se plantearon. En el mejor de los casos se limitó a poner su sello de forma testimonial en algún reclamo presupuestal y puso foco, como único problema del país, de los estudiantes y los trabajadores, el referéndum.  De pronto cada actividad convocada, entre ellas, la marcha por el día de los mártires estudiantiles, tiene que ver con la campaña contra la LUC. 

Estamos convencidos de que ese no es el rol que debería tener una organización que dice representar y defender a los estudiantes, debería ser una herramienta para la organización y la lucha de todos los estudiantes de la Universidad, con independencia del poder político, y no un mero sello que se sume a la lista de organizaciones mediante las cuales un partido político hace campaña electoral. 

En este marco es que venimos planteando, desde hace ya tiempo, la necesidad de recuperar  el movimiento estudiantil para la lucha, para la defensa de los intereses de la clase trabajadora y los estudiantes, combatiendo la cooptación de las organizaciones estudiantiles y la imposición de una agenda de reivindicaciones que es ajena al estudiante común. 

La marcha por el día de los mártires estudiantiles se ha convertido, desde hace algunos años, en un momento puramente de recuerdo de los compañeros caídos, o en un muestrario de las reivindicaciones de la agenda de los sectores del progresismo, y quienes se les han sumado, lo que por ejemplo suele quedar en evidencia en la lectura de su proclama final.

Creemos que estas características que venimos enumerando hay que combatirlas, que los estudiantes tenemos que intentar recuperar este día como un día de memoria pero de reflexión sobre nuestra situación actual y convertirlo realmente en un día de lucha consciente, trabajar en instancias previas que nos lleven a la más amplia participación y debate sobre nuestros reclamos más sentidos y cómo organizarnos para lograrlos. 

La movilización propuesta tiene consignas genéricas, continuidad de la campaña por el referéndum de la LUC, no plantea agendas propias ni reclama sobre las condiciones actuales y es un claro reflejo de lo planteado anteriormente, por esto desde el FPE hemos decidido no participar de la movilización convocada por la FEUU este año.    

A nuestros mártires los recordamos siempre, su ejemplo de valentía y sacrificio nos impulsa a dar esta pelea, por espacios de organización genuinamente estudiantiles, independientes y críticos, donde debatir y organizarnos para luchar por una sociedad más justa.

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